lunes, 28 de marzo de 2011

¿Y si no puedo?

Quiero dispersarme entre pixeles, sentir que las yemas de mis dedos no pueden parar de teclear y escupir lo que llevo dentro. Tengo el alma podrida, lo sé. Pero al mismo tiempo tengo el corazón lleno de sentimientos, los ojos inundados en lágrimas y un cuerpo que quiere explotar. No sé.
De repente me siento viva e inhalo con fuerza con ganas de no exhalar jamás, con ganas de que lentamente se me adormezcan los dedos, de que la piel pare de sentir el frío del tiempo.

Tengo miedo. Ese mismo que no ha dejado de oscurecer mis noches desde hace años, el que me hace llorar sin calma, el que me pone a pensar más de la cuenta, el que me quita la vida de a poquito. El miedo al tiempo, a nuevas manos que acarician mi cuerpo, a nuevos ojos que desnudan mi pensamiento, miedo a mi ánimo confuso, a mis ideas vulgares, a las sonrisas de cabeza. Miedo a provocar lo que no debo, a coquetear sin disimulo, a respirar lentamente. Miedo a los suspiros, a los mensajes cortos, a las llamadas a destiempo. A dormirme despierta, a despertarme dormida.  Miedo a perder el control que tanto me cuesta mantener, aún tiendo claro que el equilibrio es imposible.

¿Qué hago entonces?

¿Aceptar las nubes que se ganaron tu confianza y tu respeto? ¿Me dejo llevar por los videos y los elefantes rosados y los transmis de tres y por mis obsesión inexistente por los renos? ¿Que se me venga todo encima, para dejarme acariciar por tu respiración y por tu aliento y olvidarme de todo, como si nada?

No es fácil; tengo miedo y sabes?

No quiero hacerte daño.

domingo, 27 de marzo de 2011

La vida se escapa entre relojes que renuncian a descansar, que se niegan a rendirse, y todos seguimos parpadeando porque no toleramos lo gris de este mundo, pero de vez en cuando un pequeño afortunado encuentra algo de agua en el desierto, y algo de vida en el vacio, y como un reloj al tiempo, este se niega a soltarlo.

Quiero perderme en tus ideas, quiero dormir en tu lengua, quiero mirar por tus ojos, quiero volar en tu aroma, quiero que me des solo un minuto mas de tu tiempo, y que se te olvide el miedo en el aire que nos rodea.

domingo, 20 de marzo de 2011

Me regalaste las nubes

¿Cómo explicarte algo obvio? Confesarte que me encanté con tus labios, que me fasciné con tu lengua, y que deliré con tu cuerpo sobre el mío. Que es increíble la forma en la que capturaste mi atención en un segundo y como me hiciste derretir sin más.

Sabes? No paro de pensar-te. De pensar en cómo va a ser la próxima vez que te vea, en si vas a intentar robarme un beso, o si vas a a cohibirte. No paro de pensar en tu mirada en el tiempo.

Y aún no puedo creer que hayas estado completamente sobrio.
Pues sí. Me encanté el viernes, contigo. <3

domingo, 13 de marzo de 2011

¿Y qué si tengo miedo?

De repente todo se va al piso, y juro que no volveré a levantarme.
Es increíble como el tiempo me toma, me sube y me aplasta.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Egos de miercoles en la noche (23:00)

Dicen que si uno empieza a contar numeros sin parar, despues de pasar un millon ya no se siente el cuerpo, y si se llega a dos millones ya no se siente culpa, ni arrepentimiento.