viernes, 17 de junio de 2011

sábado, 4 de junio de 2011

Te tomaría muchas fotos, yo sé que si. (II)


¿Y quién no pestañea a destiempo?
¿Y quién no goza entre las luces?



Deja que me siente y te cuente.

A veces quisiera morir lentamente detrás de tus labios... sentir tu respiración sobre la piel de mis mejillas, mientras mis poros te inhalan entre el humo que fumamos. De un tiempo para acá mi cabeza no hace más que llamarte y mi cuerpo se hace debil cuando te siente cerca, como que la energía que fluye contigo no es la misma que genero a solas. 

Me disculpo antes de cualquier cosa porque no quiero pasar por insolente y mucho menos por regalada, pero insisto en que el iris de tus ojos con el agregado de tu mirada me envuelve de una forma poco habitual. Retengo entonces en mis pestañas más de la mitad de mis pensamientos, porque prefiero callar que luego verme obligada a dar explicaciones intrascendentes.  Sin duda prefiero mantenerme al margen que tirarme al vacío. Y aún así de vez en vez me tambaleo al borde del abismo. 

jueves, 2 de junio de 2011

Jugos de flores, hervidos de hojas, vinos de hongos, escamas de los santos laboratorios, gomas aromáticas de antiguos sacerdotes arios y vos.

sábado, 28 de mayo de 2011

Es difícil de creer

Estamos al borde de la cornisa
casi a punto de caer
no sientes miedo
sigues sonriendo
sé que te excita pensar hasta donde llegaré

jueves, 26 de mayo de 2011

“But I am writing this, and I am as high as an Everest summiting expedition.”
                                                                                            By Charles Warnke

Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke)



Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.

Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.

Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

sábado, 14 de mayo de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

-A tres metros sobre el cielo.

Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.

martes, 3 de mayo de 2011

Parce

Quisiera contarte tantas cosas que se me desgarra la piel de solo pensarlo; para mi el tiempo se torna inexistente de noche, las horas no giran sobre su base circular y la luna que tan marcada esta en mi vida, grita mi nombre impaciente, con desespero entre gemidos y tormentas, mientras como si nada cierro los ojos y me pierdo en el vacío.

Parpadeo lentamente como si eso fuera a cambiar el curso de los acontecimientos, y sonrío con hipocrecia mientras lágrimas descuelgan de mis ojos. ¿Que por qué lloro? No sé, pero las memorias me atrapan y me corroen. Los recuerdos de tiempos pasados me son nocivos y siento que el pecho me oprime el pensamiento de tal manera que apenas puedo respirar. 

Ayudame a ovidarlo todo.

sábado, 23 de abril de 2011

Perdón por entrar

34 son los días, pero eso ya no importa,
neblina.
Es hermoso como 7 días se vuelven eternidades, y el espacio es un simple vidrio
entre nuestras voces, quiero tocarte,
vagos reflejos de recuerdos titilan alrededor de tu griseada silueta,
pero nunca tocan el color de tu ropa y solo acarician sin contacto tu piel,
espacios amplios a nuestras espaldas, pero solo nos miramos uno al otro, con los ojos cerrados, neblina.
No es fácil ser vital, y contadas veces se llega a serlo,
ser respirado y absorbido,
no quiero dejar de respirarte,
neblina.
Como si dios fumara, se llena el espacio de densidad, y yo,
me pierdo en esta,
solo las puntas de mis dedos quedan visibles por su contacto con la transparencia entre nosotros, mas yo te veo, entre el suelo verde, y el cielo opaco.
espero hasta que el día 36 tus manos toquen lo que de las mías es visible, se rompe el vidrio con sonidos vacios, y puedo volver a estar vivo
en condiciones propias de este hecho,
pues la neblina no es más que una nube que baja al suelo, y es en lo que habito cuando estoy contigo, pues no hay más nada que tus manos, que tu sonrisa y que tu cara,
corazón en la mano, ojos brillantes, te miran, no me sueltes grito en el fondo, no te suelto tatuado en mis manos.




No es mío, es de él

miércoles, 13 de abril de 2011

¿Qué sientes por mi?

Lo que siento es algo entre las ganas y el miedo, algo entre el tiempo que no me alcanza y el que desperdicio, entre un cigarro y  un parpadeo.

Lo que desglosas.
Mis sentidos, tu respiración.
(... )

The dreamers

http://www.cuevana.tv/peliculas/1193/the-dreamers/

domingo, 10 de abril de 2011

Árbol de Diana

3.
Sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra

lunes, 4 de abril de 2011

I'm ending it the way that I do

http://www.youtube.com/watch?v=kv2Nz0E6Cbw&feature=related

 I don't know what you're doing

I don't think that you're seeing straight

I think you need your glasses

You might just walk right into the door

And I'd rather you walk out of the door



You say you like my story

I guess I'll tell it once again

But do you want to listen

Or maybe you just walk out the door

Take your shoes and walk right out of the door



No, no, no, no

I never liked you like you did

Please just remember I'm a kid

I don't wanna be married

Yet



You like to read your fortune

I'd rather you just read the news

So, baby, here's the headline:

Take your shoes and walk right out of the door

Could you please just walk right out of the door?



I want to ride my bike home

You put a helmet on my head

I'm tired of these miles

Pedal fastly, you take the car

Either way, you know we're never that far



No, no, no, no

I never liked you like you did

Please just remember I'm a kid

I don't wanna be married

Yet



Someday somebody's gonna come along

And you will like the way she dresses

The way you'll paint her will be better off

And you will smile as she confesses the love she does

But I'm not that girl, because



You want to make me dinner

I'd rather eat a piece of toast

It's really not that filling

To sit across the table and stare

Either way, you know it's never that fair, no



You think you're really something

I think you're really something else

If you can see the future

Why can't you just see that we're through?

I'm ending it the way that I do



No, no, no, no

I never liked you like you did

Please just remember I'm a kid

I don't wanna be married

Yet



So take your fortune

Take you glasses

Drive the car that drives the fastest

Find your shoes and walk right out the door

lunes, 28 de marzo de 2011

¿Y si no puedo?

Quiero dispersarme entre pixeles, sentir que las yemas de mis dedos no pueden parar de teclear y escupir lo que llevo dentro. Tengo el alma podrida, lo sé. Pero al mismo tiempo tengo el corazón lleno de sentimientos, los ojos inundados en lágrimas y un cuerpo que quiere explotar. No sé.
De repente me siento viva e inhalo con fuerza con ganas de no exhalar jamás, con ganas de que lentamente se me adormezcan los dedos, de que la piel pare de sentir el frío del tiempo.

Tengo miedo. Ese mismo que no ha dejado de oscurecer mis noches desde hace años, el que me hace llorar sin calma, el que me pone a pensar más de la cuenta, el que me quita la vida de a poquito. El miedo al tiempo, a nuevas manos que acarician mi cuerpo, a nuevos ojos que desnudan mi pensamiento, miedo a mi ánimo confuso, a mis ideas vulgares, a las sonrisas de cabeza. Miedo a provocar lo que no debo, a coquetear sin disimulo, a respirar lentamente. Miedo a los suspiros, a los mensajes cortos, a las llamadas a destiempo. A dormirme despierta, a despertarme dormida.  Miedo a perder el control que tanto me cuesta mantener, aún tiendo claro que el equilibrio es imposible.

¿Qué hago entonces?

¿Aceptar las nubes que se ganaron tu confianza y tu respeto? ¿Me dejo llevar por los videos y los elefantes rosados y los transmis de tres y por mis obsesión inexistente por los renos? ¿Que se me venga todo encima, para dejarme acariciar por tu respiración y por tu aliento y olvidarme de todo, como si nada?

No es fácil; tengo miedo y sabes?

No quiero hacerte daño.

domingo, 27 de marzo de 2011

La vida se escapa entre relojes que renuncian a descansar, que se niegan a rendirse, y todos seguimos parpadeando porque no toleramos lo gris de este mundo, pero de vez en cuando un pequeño afortunado encuentra algo de agua en el desierto, y algo de vida en el vacio, y como un reloj al tiempo, este se niega a soltarlo.

Quiero perderme en tus ideas, quiero dormir en tu lengua, quiero mirar por tus ojos, quiero volar en tu aroma, quiero que me des solo un minuto mas de tu tiempo, y que se te olvide el miedo en el aire que nos rodea.

domingo, 20 de marzo de 2011

Me regalaste las nubes

¿Cómo explicarte algo obvio? Confesarte que me encanté con tus labios, que me fasciné con tu lengua, y que deliré con tu cuerpo sobre el mío. Que es increíble la forma en la que capturaste mi atención en un segundo y como me hiciste derretir sin más.

Sabes? No paro de pensar-te. De pensar en cómo va a ser la próxima vez que te vea, en si vas a intentar robarme un beso, o si vas a a cohibirte. No paro de pensar en tu mirada en el tiempo.

Y aún no puedo creer que hayas estado completamente sobrio.
Pues sí. Me encanté el viernes, contigo. <3

domingo, 13 de marzo de 2011

¿Y qué si tengo miedo?

De repente todo se va al piso, y juro que no volveré a levantarme.
Es increíble como el tiempo me toma, me sube y me aplasta.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Egos de miercoles en la noche (23:00)

Dicen que si uno empieza a contar numeros sin parar, despues de pasar un millon ya no se siente el cuerpo, y si se llega a dos millones ya no se siente culpa, ni arrepentimiento.

lunes, 28 de febrero de 2011

Tomar fotos del cielo nocturno, por ejemplo.

Cuando estás encaprichado por alguien siempre buscas la manera de creer que este alguien es exactamente la persona para ti. No necesita ser una buena razón. Tomar fotos del cielo nocturno, por ejemplo. Ahora, a largo plazo, es sólo otro tonto, irritante hábito que podría causar el quiebre. Pero en el haz del encaprichamiento, es exactamente lo que has estado buscando todos estos años.

jueves, 24 de febrero de 2011

Me equivoqué de nuevo

Creí que podía evadir mis memorias y que al silenciarme olvidaría mi pasado, ahora me queda claro que la luna aún camina junto a mis noches y que mis lágrimales no han parado de llorar desde hace años. Me queda claro que con el tiempo no me hago más fuerte, solo aprendo a evadir los sucesos inevitables; que no dejo de lado las cosas, simplemente no las nombro a menos de que esté conmigo. 

Me queda claro que me equivoqué de nuevo, y que sigo caminando sin saber el destino. 

martes, 22 de febrero de 2011

Holding on ? (Ferry Corsten)



No quería reencarnar pero mi sombra se estremeció.

La luna, sus enredos, la vainilla y los recuerdos; me abruman tanto como a ti. Claro que siempre he tenido la memoria a mi favor, y es un punto considerablemente amplio para empezar a morir. Entonces el lienzo se seca y luego se evapora.. como nuestra historia.–la que solo existió en cuentos de hadas.-

No es fácil que lo entierren a uno vivo, a mí me pasó. Lo sabemos.
Hoy te escribo desde la luna, desde el fondo del mar, detrás de las sábanas, detrás de la vida y hasta la misma muerte, en la Patagonia quizás. Con lágrimas secas y susurros a medio-aspirar, con el corazón de piedra y la cabeza flotando; porque no existo, porque jamás existí y nunca existiré.

Porque la vida me coaguló la existencia reprimida, porque de la locura nacieron y yacieron mis más relucientes mentiras, porque te quise.. Estando loco; porque viví en tus sueños de niña- que muy seguramente si re-sueñas, se alivianarán en pesadillas.-Morí, con lágrimas. Con puteadas, con gritos, con pensamientos obscenos y promiscuos, con silencios, con mensajes de ecos sordos y con noches amargas sin tiempo definido.


Me hace falta la luna y su reflejo en las nubes; la caja se empolvó y ahora huele a madera, perdió el vainilla reluciente de tus hebras rojizas a la luz del sol. Murió lentamente como los sentimientos afligidos por una memoria intangible. Por un ser sin cuerpo y unas fantasías absurdas.

Ahorro mis disculpas, todo lo hice al revés.

Renací de los suicidios rutinarios para volver a empezar una aglomeración de sufrimientos y dolores... que al final, terminarían en sábanas sucias, canciones a medio dedicar, colillas absorbidas y una noche en un callejón sin remedio.

Volví y me fui,... con la misma mente de hace un buen tiempo atrás, sólo para pedirte un favor.
No me escribas, no me llames, no me pienses, no me llores, no me nombres.

Ojalá no hubiera aparecido, ojalá no hubieras sido.

Una patilla picha.
pd: prometo no volver.




- Y de repente, los recuerdos me atrapan y no quiero regresar a la realidad. 

Te necesito, como antes.

http://www.youtube.com/watch?v=mUSxwFOM60g

Didn't mean to make you panic
I didn't mean to put you off
Baby it's the way that you've got me

I listen to my heart and it takes you high
And you ask me how, can I show you how?
I need your love right now, now, now

miércoles, 16 de febrero de 2011

"Not As We"

Reborn and shivering
Spat out on new terrain

Unsure unconvincing
This faint and shaky hour

Day one day one start over again
Step one step one
I'm barely making sense for now
I'm faking it 'til I'm pseudo making it
From scratch begin again but this time I as i
And not as we

Gun shy and quivering
Timid without a hand

Feign brave with steel intent
little and hardly here

Day one day one start over again
Step one step one
with not much making sense just yet
I'm faking it til I'm pseudo making it
From scratch begin again but this time I as i
And not as we

Eyes wet toward
Wide open frayed
If God's taking bets
I pray He wants to lose

Day one day one start over again
Step one step one
I'm barely making sense just yet
I'm faking it til I'm pseudo making it
From scratch begin again but this time I as I
And not as we 


-Alanis Morissette-

martes, 15 de febrero de 2011

Sabes?

Ahí fuera no hay más verdad que la que hay en el mundo que yo he creado para ti, las mismas mentiras, los mismos engaños, pero en mi mundo tu no tienes nada que perder.

Ojalá lo hubieras tenido en cuenta

sábado, 12 de febrero de 2011

1:15am



        Ahora hago memoria de los días en que jugando a elegir habíamos elegido amarnos, y sin querer al mismo tiempo abro los ojos y hago cuentas del tiempo que juntos llevábamos así, temerosos. Parecíamos un par de extranjeros estrenando tierra.

No hay nada que agregar ahora y sería una vuelta inútil decirnos el sin sentido de las palabras que nadie entiende, perdonarnos la ofensa que no existe, conceder a una esperanza que sabemos ya no será tuya ya no será mía 

Y sé que ahora si voy a escribir, venciendo el temor de que la literatura no sea lo mío, escribir sobre esta ciudad llena de can­tantes cuyos corazones rompieron y jovenes suicidas,  y bicicletas, y basura y libros, escribir sobre el lugar a donde llega­ron dos seres que querían pintar de rosado el cielo y después se jodieron.

Tengo la ilu­sión de que hay que alegrarse y joderse juntos y que así empieza lo colectivo. Aunque tu no lo entiendas.
 

sábado, 5 de febrero de 2011

¿Por qué te desvaneces…y reapareces durante el tiempo suficiente para destrozar otra vez mi corazón, cuando acaba de conformarse? 

martes, 1 de febrero de 2011

Comenzando

Hoy empiezo de nuevo, con esperanzas de que este dure más que el anterior.